sábado, 27 de octubre de 2012

Crónica sobre la anorexia


SILENCIO DE HAMBRE

La alternación distorsionada del cuerpo es 
frecuente en jóvenes anoréxicas.
 “Esperaba impaciente que el reloj diera las cinco de la tarde, a esa hora se concedía el derecho de beber por fin un poco de Coca-Cola light que degustaba en una suerte de ritual eufórico, usando una diminuta cuchara, la más pequeña que pudo encontrar en el mercado”.

Un poco de líquido, algo de chocolate y, ocasionalmente, un par de pastelillos de fresa constituían la dieta diaria de Jesica Carrillo. Jesica tiene  18 años, mide 1.68 y pesa tan solo 44 kilos. Su tez es pálida, su contextura bastante delgada, su estado físico y su apariencia desgastada le hacen ver mucho mayor.

Aunque, no es sorprendente en una joven atrapada en una enfermedad que responde a la voluntad de restringir la propia alimentación para perder peso, aunque ya esté delgada. Ella sufre de lo que hoy se conoce como anorexia nerviosa.

Pero Jesica no decidió ser anoréxica por arte de magia, hubo un conjunto de causas que la llevaron a tomar esta decisión. Entre las cuales están: el fracaso escolar, la baja autoestima y por sobre todo la influencia de los medios actuales, los estereotipos que se presentan.

Para los padres de Jesica, estos trastornos nunca fueron tomados en cuenta, ellos solo se dedicaban a trabajar, priorizando así más la parte económica que la afectiva.  Esos momentos de soledad, de falta de comunicación que no encontraba en casa, la llevo a involucrarse en la búsqueda de lo que ella creía, la perfección física.

Tuvieron que pasar momentos de desgracia para que recién los padres reaccionen y se den cuenta que Jesica, padecía de una terrible enfermedad que la consumía día a día. El punto clave del tratamiento que recibe Jesica Carrillo para combatir con la anorexia nerviosa es que esta venciendo sus propios miedos, sintiéndose querida y protegida por su familia.


Informe sobre la anorexia emitido en el programa 
dominical de pelicula del canal ATV (Perú)




ANOREXIA NERVIOSA


En los últimos cinco años, el porcentaje de casos de anorexia nerviosa en adolescentes ha aumentado de forma alarmante.  Estudios del Centro de Investigación de trastornos alimentarios de la universidad de Lima, reveló que 1 de cada 100 jóvenes, en su mayoría mujeres, sufren de anorexia; convirtiéndose así en la tercera enfermedad crónica más común en lo que va del siglo.

En el centro de Rehabilitación especializado en anorexia y bulimia del hospital Emilio Valdizán. La doctora Abint Bello, señaló que este incremento se debe a diversos factores, sobre todo socioculturales. La publicidad, las mismas tiendas de ropa, y hasta los medios de comunicación han adaptado un estereotipo de belleza erróneo. “Una persona sumamente delgada es sinónimo de belleza”.


El miedo intenso a ganar peso incluso estando por debajo del peso
 normal es una de las 
características principales para detectar la anorexia

Los especialistas en el campo afirman que, “un rasgo común de este desorden alimenticio, es el intentar a como de lugar, mantener el control sobre la cantidad de comida que se ingiere”. A través de periodos de ayuno, conteo obsesivo del contenido calórico de los alimentos, el ejercicio compulsivo, y/o la purgación después de una comida regular.

Según lo datos de los últimos diez años, el incremento del número de afectados por anorexia ha sido vertiginoso. Actualmente, en los países desarrollados, la anorexia nerviosa afecta aproximadamente a una de cada 100 jóvenes de entre 12 y 14 años.